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astaroth

este es uno de mis poemas favoritos

bueno de entre las muchas cosas que me gustan ami la lectura es la que mas me fascina, Sin embargo en la lectura son pocas las cosas que me interesan o llegan a gustar, y un ade ellas son los versos poemas y cosas por el estilo, el poema que acontinuacion podran leer.

Estos versos no se los dedico a nadie en especial pero creo que seria algo que las personas que aun no han olvidado aun viejo amor lo leyeran y lo guardaran en el fondo pues ayuda a traer recuerdos y mantener aquello que fue hace ya tanto tiempo.

deben de recordar que lo pasado ya es pasado sigan sus vidas y comprendan que lo unico que les puede quedar es el recuerdo de lo que fue, no lo hechen a perder por cosas que no valen la pena hasta pronto y los dejo con el poema numero 20 de pablo neruda.

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

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